Aldea Caña Pura - Ron Blanco

imagen de botella de ron aldea blanco con detalle de su etiqueta
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Ron

Ron Aldea Blanco es un ron producido en la isla de La Palma en Canarias, el escenario perfecto donde naturaleza, historia, cultura, tradición, artesanía y calidad, se unen en perfecta armonía. Un ron que nace entre la calidez de su pueblo, el aroma de la caña de azúcar recién cortada, la suavidad del clima, el verdor de sus montañas, la pureza de las aguas y la inagotable brisa del océano Atlántico.

Ron Aldea Blanco es un ron blanco cuya característica principal es el olor a caña de azúcar recién cortada, resultado ligeramente vegetal. En boca es fresco y moderno, guardando un puto de equilibrio perfecto entre los rones procedentes de Jamaica y Martinica. Un ron de camino entre los rones pesados y los rones blancos latinos, de corte mucho más ligero, lo cual lo convierte en un ron ideal para combinar o disfrutar solo.

Ron recomendado para elaborar mojito y daiquiri.


Elaboración de los rones producidos en la Destilería Aldea:
Zafra:
La cosecha de la caña de azúcar es un momento de gran importancia para la familia Quevedo y de vital relevancia para la marca de rones Aldea. Toda la caña que se utiliza en la fabricación de este ron, ha sido cultivada, cortada y procesada por agricultores de la zona, que, siguiendo las recomendaciones de la familia, bridan una materia prima de la mejor calidad. Toda la caña utilizada es cultivada siguiendo prácticas sostenibles y es cosechada a mano, respetando al máximo el medio rural del que se obtiene. Aquí empieza la elaboración de Ron Aldea. 

Molienda:
La caña es almacenada en instalaciones propias de la destilería, donde es clasificada para su molienda por orden de llegada, reduciendo así al máximo, el tiempo transcurrido entre el corte de la caña y la extracción del jugo o “guarapo”. El residuo obtenido en la molienda, el “bagazo”, es recuperado por los cosecheros de la zona y utilizado como fuente de abonado natural para la agricultura local.

Fermentación:
El jugo o “Guarapo” se fermenta directamente sin ser sometido a ningún otro proceso previo, para la extracción del azúcar y sin la utilización de aditivos químicos, manteniendo así intactas, todas sus propiedades naturales. El proceso de fermentación es espontáneo y se produce de forma natural y sin control de temperatura, pudiendo durar entre 30 y 60 horas, en función de la temperatura ambiental.

Destilación:
En el proceso de destilación se obtiene el aguardiente directamente del guarapo, lo cual, permite al ron mantener el sabor, aroma y bondades de la caña de azúcar recién cortada. En la actualidad, casi un siglo después, la destilería continúa con la destilación directa como método imprescindible en la elaboración del ron Aldea, utilizando el alambique original que Don Manuel Quevedo, su fundador, ordenó construir en 1893. Una de las primeras columnas de destilación fabricadas en Europa por la casa Egrott (Francia), que todavía hoy, continúa utilizándose año tras año por la familia Quevedo, a fuego directo de leña, para la elaboración de sus aromáticos aguardientes. Los residuos procedentes de la destilación, la “vinaza”, es igualmente recogido y utilizado como abono natural por la agricultura insular.

Maduración y Mezcla:
El proceso de maduración requiere de gran maestría y paciencia. Durante largos años, añejan sus aguardientes en madera de roble de distintas procedencias con el objetivo de alcanzar rones complejos de la máxima calidad, que sólo darán lo mejor de sí mismos, tras varios procesos de complejas mezclas.

Hidratación y Reposo:
Todos los rones Aldea se hidratan con agua pura procedente de los nacientes de Marcos y Cordero, uno de los manantiales de agua natural más importantes del archipiélago canario. Tras ser hidratado, el ron permanece inmóvil y en reposo en tanques de acero inoxidable, durante un periodo mínimo de dos meses, para la correcta integración y ensamblaje de todos su componentes.