Conversaciones con Inés Martínez de la Torre

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Inés Martinez de la Torre se ha movido entre cocina, sala y barra como pez en el agua. De hecho, estudió cocina y sin pensarlo terminó trabajando en la calle Pez de Madrid, nada menos que en el número 27 donde Alberto Martínez, le abrió un espacio en la barra de su coctelería 1862 Dry BarInés se hizo bartender aprendiendo la profesión rodeada de personas que le han aportado conocimiento y experiencia, y también terminando de complementar sus conocimientos de cocina en el curso de Bar Máster de la Cámara de Comercio de Madrid. Hablamos con ella a propósito del concurso de Cointreau Queens Competition.

  • ¿Quiénes han sido tus mentores? ¿De quién has aprendido?

Mis mentores aparte de mis profesores de cursos, siempre han sido la gente con la que he trabajado. De todo el mundo se aprende algo, casi siempre cosas buenas que te ayudan a mejorar, pero aún cuando son cosas malas, de esas también aprendes. Por eso tengo que estar agradecida a cada persona con la que he compartido barra, porque gracias a ellos he aprendido de todo, desde como preparar un cóctel hasta como mejorar el trato a cualquier cliente.

  • ¿Cuáles son tus referentes femeninas a nivel personal y profesional y por qué?

A nivel personal mis referentes femeninas han sido gente de mi familia, como mi madre y mis abuelas; al final son los primeras que te enseñan desde niña y en este caso siempre me han enseñado a acabar todo lo que se empieza y no rendirme en el camino.
A nivel profesional tengo muchas referentes, grandes barmaids y amigas, incansables luchadoras que siempre me han ayudado y enseñado,  algunos ejemplos son gente como Rocío Sánchez de Gijón que pelea cada pequeña empresa que empieza; Aranzazu Rodríguez de Arts que se deja el alma en cada proyecto y aún saca tiempo para ayudar a quien lo necesite; Ginevra Castagnoli, de Barcelona, el buen rollo y la dedicación que refleja siempre es increíble; Yhanna Prado, que ha luchado esa chaquetilla blanca y se la ganó y se merece eso y más, me parece grandísima; y Miriam López, que no hace mucho que la conocí pero me fascinó desde el minuto uno, tanto sus ideas, como su trabajo, como el valor de recorrer el mundo como lo hace.

  • ¿Por qué crees que en los últimos años, hay más nombres de chicas que trabajan detrás de la barra?

Creo que una gran parte es porque el mundo de las barras ha evolucionado, no solo es que haya más mujeres, es que hay mas gente y más conocimiento de este mundo. También es una cuestión de interés, este no es un trabajo fácil, puede parecer bonito desde fuera, pero son horas, esfuerzo y dedicación y a veces cuando entras ya no te atrae tanto.  

  • Cuéntanos sobre tu cóctel, tu inspiración. ¿Cómo ha sido el proceso de presentarte en Cointreau Queens Competition?

Mi cóctel nació pensando en hacer un trago fuerte. Se nos adjudica a las mujeres cócteles muy blanditos y no es así, ninguna de las mujeres con las que tomo tragos, bebe ese tipo de cócteles, que se que no es la norma, pero quería hacer un trago fuerte, para mujeres, porque lo de separar el tipo de bebidas según género tampoco me parece correcto. A partir de ahí empecé a estudiar la historia de Cointreau y por la época de su crecimiento decidí inspirarme en unas mujeres, las bailarinas de Burlesque, luchadoras también a más no poder, que igual que nosotras nos estamos metiendo detrás de las barras ellas se subieron a un escenario a demostrar muchas cosas.

 

Ladies no regrets:
4.5 cl Cointreau Noir
1.5 cl Limón - Zumo/Jugo

1.5 cl Puré de Maracuyá

1 cl. Sirope de Jengibre

4.5 cl. Whisky Monkey Shoulder



Método: agitado en coctelera
Decoración: piel de naranja

  • Háblanos de tu trabajo actualmente.

Trabajo en 1862 Dry Bar actualmente, y la verdad es que me encanta. Alberto, el jefe, me parece un genio y me parece increíble todo lo que ha creado, tanto a nivel del bar como del equipo que tiene siempre. Y mis compañeros, no son compañeros, son amigos y quizás no haya nada mejor en un trabajo que trabajar con grandes amigos y grandes profesionales, lo que aprendo con ellos y lo bien que me lo paso mientras, no se puede medir. Ellos hacen 1862 Dry Bar.

  • ¿Qué le dirías a una mujer que está empezando y que quiere seguir tus pasos?

Le diría que trabaje, que trabaje y se lo pase muy bien haciéndolo. Pero que todo esfuerzo que haga sea por amor a su trabajo, porque le gusta de verdad, porque es su profesión, no por salir en una foto, o por más o menos seguidores. Eso al final se acaba y lo que te queda es tu trabajo. Cúrratelo y disfruta mientras.

  • ¿De qué manera crees que va a influir un concurso como Cointreau Queens Competition en las mujeres que lo están siguiendo?

Creo que ha animado a mujeres que normalmente no se presentarían a un concurso. Es una muy buena iniciativa que ha ayudado a muchas mujeres a quitarse un poco los miedos y timideces.

  • Hablemos de gustos, ¿cuáles son tus cócteles favoritos y por qué?  

Mi cóctel favorito siempre ha sido el Negroni, me encantan los amargos y las cosas sencillas y me parece que el Negroni cumple con todo. Pero también depende de horas y días, igual que me encantan también el Dry y el Sazerac y los bebo, muchas veces me apetece más una Pomada, un buen ron cola o un tercio de cerveza bien frío.
Con Cointreau quizá el que más me guste sea el Cosmopolitan, también fue una de las grandes sorpresas, cuando empecé en la coctelería pensé que era un trago suave y cuando lo probé me dio vuelta la cabeza. 

  • ¿Cómo definirías tu estilo o el estilo de coctelería que te gusta trabajar?

Mi estilo en la coctelería es más clásico, me gusta trabajar o hacer cócteles con las cosas que tengo en el botellero o en las cámaras. Me parece que hay tantas cosas ya creadas con las que poder trabajar, que no me mueve mucho el experimentar con “homemade”, aunque algunas veces lo haga.

  • Recomiéndanos tres bares de tu ciudad que no debemos perdernos, y cuéntanos por qué los recomiendas.

Voy a recomendar dos coctelería y un bar. Porque ninguno de nosotros bebe solo cócteles.  Por ejemplo, Baton Rouge me parece algo obligado para visitar; por los tragos que tienen, tanto clásicos como de autor, la comida buenísima y el buen trato y la cercanía de Diego y Pedro siempre me ha encantado.
Angelita, ya sea para cenar o tomarte un buen trago, las ofertas de los hermanos Villalón son buenísimas siempre, pero el sentarte en la barra y ver a Borja trabajar es increíble, además nunca faltan unas risas y un buen rato con él.
Y como bar recomiendo Casa Camacho, un clásico de Madrid, un bar antiguo, de barrio aunque esté en Malasaña, donde tomarte un Yayo (Ginebra y vermut), dos, tres o los que aguantes. Siempre es un buen plan.

  • ¿Dónde encontramos a Inés Martinez de la Torre?

En 1862 Dry Bar, Calle del Pez, 27, CP 28004 Madrid.

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Enviado por Coctelería Creativa el